martes, 31 de enero de 2012

Drei Tage und danach... Bremen!!! (vamos... ¡¡¡que me abro en 3 días!!!)

¡Hola amiguetes!

Siento haber tardado más de un mes en aparecer... No os lo vais a creer, pero lo que ha pasado es que me había dejado el coche en doble fila y... esto... bueno, bueno, bueno... un lío...

Para empezar, tengo que darme una colleja por farsante. Prometí un '21 últimos días en España' al estilo Samanta Villar, pero no he tenido siquiera tiempo para ponerme a ello. Y es que, señores, la vida de 'ni-ni' con fecha de caducidad no es una vida fácil. Son 24 horas al día los 7 días de la semana en los que sientes que debes quemar hasta el último minuto, aprovechar hasta la última escapada que puedas hacer, visitar a amigos, despedirte de esas fiestas interminables... Vamos, que este paréntesis vacacional desde el despido de Gestiona Radio ha sido legendario y me ha ayudado, en cierta manera, a no despegarme de la vida Erasmus que tan solo los Erasmus podemos comprender... ¡Pero se acabó! ¡En 3 días comienza mi nueva vida alemana como currante! Estoy más emocionado que Peter Griffin cuando se metió en la lavadora...

Bueno, os dejo unos destellos de mi último mes por la capital de España... Acudí a la llamada de la pre-Nochevieja, una experiencia única que nunca había vivido y me encantó. Llegar a Sol a falta de 15 minutos, ver que no cabe un alma, pero cual Pepe abrirte paso a base de usar los codos y lograr una posición privilegiada en frente del reloj. No se escuchaba un carajo. Celebré el 'nuevo año' a base de lacasitos, y después me lié a tirar uvas a la gente #cosasdechiquillos.

Ya en el nuevo año, un día en casa de Paola pre-party on fire, surgió un plan bastante atractivo: viaje a Barcelona. Así que, sin pensarlo 2 veces, nos cogimos billetes y albergue del 21 al 24 de enero. Allá que fuimos Alex (the vinager fox), Paola (the camel), Viola (the duck), Eule (the koala) y yo (the mexican donkey). En Barna, mucho pateo, mucha cerveza, fiesta, turisteo, mucho ronquido nocturno, un laberinto en el que me perdí y llegué a sentirme como un idiota al borde del llanto desesperado... y sus 16 horas-muerte de ida y vuelta en autobús. También hubo tiempo para que mi amiga Violita nos enseñara un juego de cartas que exportaré allá donde vaya (y que rápidamente lo adaptamos como juego para beber) en el que, casualmente, ganaba ella siempre y en el que, casualmente también, yo perdía siempre... Bueno, esto último lo achaco más a mi pequeño cerebro de ni-ni y a la sed...

¡Ah! Se me olvidaba, lo volvió a hacer... Alex se metió en la playa de la Barceloneta y se pegó un bañito (lo prometido era deuda). Mi hermano alemán ya puede presumir de haberse dado un chapuzón en la Costa del Sol un 21 de diciembre y en la Costa del Maresme un 23 de enero. Por cierto, aquí os adjunto una de mis fotos favoritas del viaje a la Ciudad Condal, segundos después de que perdiera mi chupete...

Entre medias... mucha party, la verdad. Me he comportado como un auténtico ni-ni erasmus, pero este mes tenía que aprovecharlo y despedirme... Una cena de equipo (Barder Bremen, del que luego hablamos un poquito) en la que soltamos bombas de humo para escaparnos de un garito de Carabanchel dirección Independance (¡no hay color, señores!); una visita de otro crack alemán (Kevin); un día en el Zoo-Aquarium de Madrid donde un gorila me contagió un bostezo... varias tardes-noches de tapeo-cerveceo... y despedidas, malditas despedidas...

Todo esto sin hablar de un viaje expréss a Salamanca, que se gestó de una tarde de rayada total en casa mientras veía una película en alemán y tomaba mis apuntes de vocabulario. Previos mensajes a coleguitas más cercanos para salir de casa y tomar unas birras... se me ocurrió que debía despedirme del burgalés más auténtico que conozco, así que cogí el primer autobús que pude, pasé una noche salmantina y al día siguiente a casa de nuevo que había cena familiar. Grande Morque, pero ni una foto, mamón, así que tiro de archivo.

¡Y tengo nueva mascota! Sí, amigos... El hombre al que no le hacen mucha gracia los animales, con nueva mascota. Se llama Orinka y es un cielo. Se porta de puta madre, no da ninguna guerra, no hay que alimentarla, a veces la saco a dar paseos en el coche, es un gatete... y cada vez que juego con él al 'piedra, papel o tijera' me lo paso tetilla... (regalo de Alex Quando nº1).

Pocas cosas más, aunque creo que ya van bastantes. Lo más reciente y emotivo fue mi despedida de los terrenos de juego. Último partido del legendario '7' del Barder Bremen. El mítico 'Pipita' blanquiazul se ha visto obligado a colgar las botas momentáneamente y a abandonar el club de sus amores en busca de una nueva experiencia fuera de España. Tras sufrir un percance la noche anterior en la que debí clavarme un cristal en la planta del pie... me puse una tirita y jugué mis últimos minutos casi cojeando hasta que el dolor dijo basta. Al final del partido, 5-2 para los locales, que siguen comandando la tabla junto al Virgen del Pilar, equipo al que nos enfrentamos el domingo 5. Espero que el Municipal de Arganzuela se llene porque es el encuentro más importante de la temporada. Bueno, a lo que iba, al término del encuentro, los jugadores, entrenador y cheerleaders del Barder hicieron un majestuoso pasillo al 'Pipita' (enlace muy gratuito, lo sé), que se despidió emocionado entre aplausos. Ya en el vestuario esperaba un Powerpoint sobre su carrera en el equipo (bueno, esto me lo acabo de inventar, pero habría quedado de puta madre, chavales...).

Pues nada amiguetes, que en 3 días estoy surcando los cielos rumbo a Bremen, y la ola de frío siberiano va a provocar máximas de -5º allá por mi nueva ciudad. La mínima no me la imagino, pero teniendo en cuenta que llegaré de noche, se me van a congelar hasta las ideas... En cuanto llegue a la ciudad a la que no llegaron los Trotamúsicos (el burro me da la bienvenida en la foto -regalo de alex Quando nº2- ), tendréis nuevas noticias. Eso si sigo con vida, por supuesto, tampoco vamos a apostar tan fuerte... Por cierto, cruzo los dedos para volver a poderos contar historias sobre Minka...

¡Un bratso!
   
"El mono español es el mejor animal del mundo aunque a veces se comporte como un burro mexicano..."
   

viernes, 23 de diciembre de 2011

Andalucía-Trip con acento germano... y despedidas...

"¿Qué paza illo?"

Esa es la primera frase que Viola y Alex debían decir al entrar por primera vez en 'La Peñita Los Kalimotxos'... y lo hicieron. ¡Tíos grandes! De ahí al '¿qué pasa mi niño? o ¿qué pasa chacho, muyayo?' solo había un diminuto escalón... Y es que en los últimos días me he marcado un Málaga-Trip glorioso, con acento germano. Aunque creo que la aventura merece bautizarse como Andalucía-Trip...

El viaje comenzó desde la Carlos III, donde recogí a estos dos colgaos por la tarde del pasado viernes, a ritmo de 'Desperado', con los punteos de guitarra de Alex. Desde entonces hasta Torre del Mar, buena música, risas y alguna que otra siesta del personal que invitaban al conductor a cagarse en lo más sagrado. Pero se hizo corto. Y nada más llegar, un paseíto por la playa y a dejarnos los dineros en la Peñita, que para eso está.

Se convirtieron en la primera visita extranjera de la corta historia del local, algo que invitó a una 'Party on fire' en toda regla. Nos dio tiempo a robar naranjas en Vélez y llenar una... ¿discoteca? para dejarnos la vida bailando el 'Ai se eu te pego'. Mucha fiesta, tanta que a la mañana siguiente me levanté en el sofá sin explicación, eso sí, bien tapadito con una manta para no coger frío en los riñones (no te preocupes, madre).

El segundo día estaba reservado para turistear por Nerja y seguir de camino a Almería, donde nos esperaba el grandísimo Félix. Allí tapeamos, jugamos al mejor juego de beber de la historia (me lo tienes que pasar, mamón) y después, de discotecas. El rollo de Almería es la caña, totalmente recomendable. Lo pasamos tetilla. ¡Muy buena gente! Eso sí, a la mañana siguiente no hacía tanta gracia despertarse a ritmo de timbales por la batucada que estaban haciendo enfrente del puto piso.


Al levantarme, tuve mi momento de gloria. ¿Erección mañanera? No, me explico: había que recoger el infierno que dejamos la noche anterior y yo estaba sin gafas, a tientas, como un auténtico topo... pues acabé tirando varias botellas al suelo amén de un precioso obsequio de la casa que me acabé cargando, y por ende, barriendo... (lo siento, tío...). Un 'morning glory' que no acabó ahí, ¡porque fue cuando descubrí la batamanta (momento remember)!, y tuve que ponérmela para, acto seguido, sentir que un alma africana se apoderaba de mi cuerpo y marcarme unos bailes sensuales al ritmo de la batucada...

El resto del día, ¡turismo por Almería! Realmente... emmm... vamos a ver... emmm... es Almería, ¿vale?... Lo mejor fue el cerro del Cristo, desde donde se ve toda la... ¿ciudad? Pero para llegar allí, tuvimos que pasear por el peor barrio almeriense, donde se cuece todo el tema de la droga, lleno de gitanillos y de Hazes en potencia. Gracias al enorme Cristo que visitamos, no nos robaron, pero imaginaros el percal: dos alemanes, una francesa y dos españoles con gafas-pasta de sol... Todo un logro. Por cierto, en Almería, y con una foto de un apretón de manos, firmamos un pacto: bañarnos en la playa de Málaga antes de volver a Madrid. Más adelante, el desenlace... Por la noche tiramos para Málaga de nuevo, unas pizzas del Telepi, un poco de tv-basura española... y a planchar la oreja porque al día siguiente nos esperaba...

¡Graná! Donde quedé con la inolvidable y apreciada señorita enjendrada en La Carolina... ¡Tivorosky! Sin olvidarnos de una granaína de verdad, como es Marina, de pura sangre, de "Ohiharaah" (Ojijares, para los de la Logse). De nuevo, volvieron las famosas 'tivoroskadas', y es que no se puede ir a Granada con Ingrid a tapear porque... ¡todos los bares están cerrados! Cada día me sorprende menos, la verdad... Pero fue una gran guía, todo hay que decirlo. Por cierto, muy cutre, pero la única foto que tengo con estas dos muchachas en mi visita a Granada fue en un jodido Eroski, eso sí, manteniendo una lata de cerveza Alhambra, de la ciudad.

La despedida... como todas, triste... pero espero reencuentros bremenianos. Por cierto, dos últimos apuntes de Graná: primero, algún día os contaré la escalofriante historia que me une a esa ciudad cada vez que la visito; y en segundo lugar... creo que en Granada tienen de alcalde a algún primo lejano de Gallardón, ¡todo levantado y en obras! Salir de allí se nos hizo más largo que el eructo de una jirafa...

El martes vino la prueba de oro, nuestra apuesta personal... ¿bañarse o no bañarse en la playa un 20 de diciembre? Por favor... ¡lo hicimos! Me costó mi tiempo encontrarme los cacahuetes después del baño, pero mereció la pena. La verdad es que hacía más frío que en un iglú con las ventanas abiertas, pero fue una experiencia inolvidable para despedirnos del legendario Málaga-Trip. Un viaje que, más que probablemente, repetiremos. Espero que la próxima vez sea un verano...

Al día siguiente, esperaba la capital. Y por la noche, de despedidas... Viola vuelve a Alemania por Navidad y Jaakko... Jaakko se nos vuelve a Finlandia para siempre... Un pedazo de finés de los que no quedan, de esos que odian Suecia con todas sus ganas y beben alcohol para calentarse en las mañanas frías. Un fuerte bratzo Jaakko, nos veremos por Oulu. ¡August-Germany-Finland-Crazy-Trip!

¡Ah! Un rápido apunte sobre la noche de ayer... Alex y yo teníamos que desvalijar la nevera y los armarios de Jaakko antes de su despedida (alcohol, especias y comida...). Y nos llevamos todo en bolsas de basura. Y con esas pintas paseamos por Madrid hasta coger el nocturno. Entre las frases más escuchadas: "¿qué coño llevarán en las bolsas de basura?", y entre los cánticos que nos ganamos... "¡sí señor, reciclar es vivir!". Amén de dos borrachas que nos pararon para preguntarnos sobre el contenido de nuestras intrigantes bolsas de basura. Alex abrió la suya y enseñó algo de fruta y verdura y les dijo: "trabajamos en el zoo, cogemos comida y mañana por la mañana tenemos que alimentar a los osos panda...". Nunca me he sentido más orgulloso de mis clases de español a un alemán.

Pues señores y señoras, así están las cosas y así se las hemos contado. ¡Aprovecho para desearles a todos y cada uno de ustedes una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo, sentadito en este humilde rinconcito de interntet!

¡Un bratzo!
  

viernes, 16 de diciembre de 2011

¡Comienza la cuenta atrás!

Hola jefes y jefas... yonkis todos y cada uno de ustedes...

Tengo que contaros mis últimas noticias... y es que desde el pasado 11 de diciembre tengo fecha de caducidad en Madrid. Comienza mi cuenta atrás particular. El 3 de febrero (felicidades adelantadas, Alex) estaré volando para Alemania, destino Bremen. Ya es oficial, me lo ha dicho por mail el 'service-center' de Air Berlin. Desde ahora mismo, que estoy escribiendo estas líneas, restan exactamente 49 días...

Después de oficializar mi marcha, paso a contaros lo que han sido las últimas semanas de mi vida. Acabo rápido: vuelvo a ser 'ni-ni'. Gestiona Radio no tenía ni pa' pipas, así que... decidieron echar a todos los becarios a la calle. Desgraciadamente no es el único medio que ha llevado o está llevando a cabo este tipo de práctica, estamos en la ruina. Así las cosas, aún quedan unos cuantos valientes dejándose la piel por la 'señora Gestiona', y me tengo que acordar, entre otros muchos genios/as que dejé allí, del gran Chechu 'el Mago de la técnica'. Porque con este personaje me he echado unas buenas risas y he aprendido mucho durante unos meses. El artista que siempre quiso ser pintor pero sobrevive de técnico. Ahora ha abierto una página web, y os animo a que le echéis un vistazo, amigos: Abstracción en blanco.

Por terminar con el tema 'radio', solo decir que sí, que supuso una seria putada, algo que hizo que me planteara el irme antes de marzo a Bremen, y así haré. Tengo el 'plan-Alemania' atado y bien atado, señores, no es cosa de un día. Para empezar, voy a dormir bajo techo porque vuelvo con el mejor casero del mundo: don Marco, y su fiel escudera Minka (espero que siga por allí...). Y por otro lado, gracias a otra crack, Farina, tengo un pie metido en un restaurante bremeniano. De no tener suerte, habrá que buscarla y moverse y ojalá pueda encontrar algo pronto. Veremos qué tal me va de barman...

¿Qué más? ¿Qué más...? Pues... que mucha fiesta en las últimas dos semanas desde que soy 'ni-ni'. Realmente me lo he tomado como unas vacaciones. Mi hígado y su colega el estómago no están muy de acuerdo, ya he recibido varias llamadas de sus abogados... pero las vacaciones son ¡para 'vacacionar'! (como diría mi antiguo profe 'el Donda'). No, ahora en serio, de aquí a mi marcha, germano a tope, hoy ya he empezado a ver la serie Friends en alemán, y me he vuelto bastante loco, la verdad... Probaré con Barrio Sésamo, mejor...

¡Ah! Además estuve en el concierto que Vetusta Morla dio el sábado pasado en La Riviera. Espectacular. Espectacular la cogorza, el concierto maravilloso también. Se me hizo muy corto y se dejaron alguna canción interesante en el tintero, pero... muy guay.

¡Joder! ¡Joder! ¡Joder! Casi me olvido de nombrar al mejor equipo del momento, ¿el Madrid? ¿El Barça? Aficionados... ¡El Barder Bremen! El segundo mejor equipo de la liga de Arganzuela (bueno, de uno de los 400 grupos, que encima está lleno de equipos con ciegos, cojos, abuelos y terminales...). No, no, no... no vamos a quitarle mérito a este equipazo enrachado que no para de dar espectáculo en las pistas del barrio de Legazpi. Si queréis ver buen fútbol, acercaos algún domingo a ver a estos artistas del balón, no os arrepentiréis... lo digo porque hay un bar al lado que se llama 'Yuli' que te pone 80 tapas por consumición... no por otra cosa.

Por último y para cerrar la entrada de hoy, mi gran amiga Irene me ha dado una idea. Voy a narrar a diario cada uno de mis últimos 21 días en España, 'rollo Samanta Villar'. Pero bueno, eso vendrá más adelante...

Hasta entonces.... ¡un bratzo!
  

domingo, 20 de noviembre de 2011

De vuelta a las andadas...

Hace ya tres meses que no me doy una vuelta por el blog... ¡Cómo hemos cambiado! Y como vengo con noticias muy muy muy frescas, voy a aprovechar para actualizarlo. No voy a andarme con rodeos para soltar la bomba que tengo entre manos, simplemente este humilde rincón de internet va a seguir funcionando indefinidamente porque... ¡me vuelvo para Bremen!

Sí, amigos... Tras meditarlo durante varios meses, voy a llevar a cabo la aventura de mi vida. Mis únicos compañeros de viaje en esta gran experiencia van a ser un par de maletas, mi camiseta de Higuaín (que tengo que seguir mostrando por el mundo) y mi ilusión.

Allí me espera una ciudad increíble (a mi forma de ver, para gustos los colores...), pequeña, que conozco, cómoda, barata, y donde aguardan algunos amigos aún... Así que, después de recibir noticias del mejor casero de la Historia, el señor Marco, oficialmente empiezo a buscar un billete con dirección al país de la cerveza.

Mi billete va a ser únicamente de ida. No concibo una vuelta a la patria a corto plazo. Aunque no soy adivino y ese tipo de cosas nunca se saben... en principio, comienzo este nuevo episodio de mi vida sin conocer más allá del primer capítulo.

¿Objetivo a corto plazo? Sobrevivir, trabajar, darle caña al idioma más jodido del mundo... Poco más.

¿Fecha? Quizás a finales de febrero o allá por marzo... Cuando complete unos meses de formación en Gestiona Radio, donde actualmente estoy currando y de donde me marcharé muy agradecido, sobre todo con el gran Carlajas. Por cierto, no dejéis de escuchar 'Gran Angular' con Alejandro Ávila, en Gestiona Radio, de lunes a viernes de 21.00 a 23.00 y de 00.00 a 01.00... ¡con la colaboración estelar de un servidor!

Poco más que añadir en esta entrada. Simplemente darle bombo a mi equipo de fútbol, el Barder Bremen, que tan bien está haciendo las cosas (segundos en la tabla y, por cierto, seguiremos actualizando la friki-web) y las gracias a toda la gente que me apoya cada día y que, por cierto, tendrá un sitio en mi futura casa bremeniana...

¡Ah! Jefes y jefas... en los próximos meses habrá que empezar a mirar entradas para el Hurricane, no me olvido de aquellas palabras, ¿cómo eran? Sí... Algo así como... "hay que repetir y reunirnos en este festival cada año..."

¡Un bratso!
  

miércoles, 3 de agosto de 2011

¡Adiós y gracias al mejor año de mi vida!

Me dabais por muerto, ¿eh, mamones? Pues acertáis, lo que pasa es que soy una persona tan agradecida que he hecho lo imposible por resucitar. Y por supuesto, quiero resucitar este blog también. Porque se ha terminado el mejor año de mi vida, contado íntegramente en este humilde rincón de internet, pero suelo ser tan gafe y exagerar tanto las cosas que creo que podré estirarlo aún más.

En los próximos días pensaré si cambio el nombre o me mantengo firme y romántico con 'erasmuseandoporbremen'.

Por cierto, he tenido tiempo hasta... ¡para graduarme! ¡Bien por mi! ¡Periodista! ¡En paro... busca empleo!

Jefes y jefas, se acabó lo bueno. He esperado al día de mi 23 cumpleaños para confesarme. Este año en Bremen ha sido increible: cada momento, cada viaje, cada fiesta, cada cumpleaños, cada clase (bueno... alguna... ¿no?), cada barbacoa, cada día costreado en casa de Pablo y Jorge/Ingrid/Tara... no se me borran de la cabeza. Estoy totalmente agradecido a toda la gente que me ha acompañado en esta gran aventura alemana. Cada uno de vosotros sabéis perfectamente el lugar que ocupáis en mi corazoncito (uuuuy qué blandito estoy...).

No tengo palabras más que para la NASA, a ver cuándo inventamos la máquina del tiempo, señores... Aunque si no somos capaces de saber qué ocurre en un bolsillo cuando metemos los cascos perfectamente doblados y salen como si hubieran estado haciendo el amor salvajemente... veo jodido que lleguemos a descubrir la máquina del tiempo... Pero bueno, en nuestras memorias erasmus queda. Lo cual significa un peligro... ¿no? ¿Eh? ¿Quién soy? ¿Cómo me llamo...?

Bueno, mis últimos días en Bremen después del grandísimo Hurricane Festival han sido de fiesta continua, ¿no veo por qué no? Aunque todas con sabor a despedida, desgraciadamente. Primero se nos fue Angelote, y luego cogimos carretera y manta Alberto, Edgar y un servidor. Bastante pronto, quizás.

Una grandísima noche en el Hofbräuhaus, un asado en casa que duró más de 4 jodidas horas, alguna que otra party más, la gran despedida en Modernes, el día del Señor en el Schüttinger, y 5 jodidos colgados diciéndome adiós en el aeropuerto de Bremen...

Por supuesto, no podía hacer otra cosa que darle las gracias a Marco, el mejor casero de la historia, todos lo sabemos. Y a Minka, que a base de dar por saco se ha ganado mi cariño y ahora hasta la echo de menos a la jodía...

Y antes de cerrar definitivamente la etapa Erasmus (joder qué pena me está dando) quiero prometer y prometo lo siguiente:

- Volveré a Bremen (una vez por año por lo menos)
- Volveré al Hurricane Festival (y espero veros por allí)

Creo que para resumir el Erasmus, no me queda otra que tirar de vídeos, maravillosos vídeos que voy a robar descaradamente de esa increible gente Erasmus que se los ha currado honradamente (así nos las gastamos los periodistas en paro) y que nos han hecho derramar lágrimas:

























etc, etc, etc... ¡se os quiere gente! ¡¡¡Y nos vemos!!!

¡Un bratso!
  

jueves, 23 de junio de 2011

Un Hurricane Festival bestial para acentuar mi morriña

¡Hola amigos! Este finde he vivido una de las mejores experiencias de mi vida, que cambiaría por muy pocas cosas... ¡El Hurricane Festival! Menudo cartel: Foo Fighters, Arctic Monkeys, Kasabian, The Hives, Band of Horses, My Chemical Romance, Sum 41, The Chemichal Brothers... y un sinfín más... Lo dicho, aún tengo los ojos como platos y la sonrisa de un bebé. También he de apuntar que este fin de semana, he tenido nuevas experiencias con nuestro gran amigo el Karma, de nuevo...

El Karma... el Karma algunas veces se porta bien, como cuando pude desalojar en unos baños recién limpiados (lo vi con mis propios ojos), y a veces se porta mal, como cuando tuve que ver Chicago en un retrete donde previamente debió hacer de vientre un ciego epiléptico de pie sobre el váter y bailando la Macarena al mismo tiempo. Aunque, antes de continuar, quiero puntualizar algo, el término Karma a partir de ahora pasará a llamarse Tivorosky, con todo el cariño del mundo, eso sí. Y cada putada del Karma se llamará tivoroskada. Son dos términos que vamos a acuñar desde hoy, después de haber tenido la oportunidad de debatirlo con mi gran grupo de científicos expertos de la universidad prestigiosa de Bremen.

Para empezar el viaje, una tivoroskada. De María. La clásica: "me he quedado dormida y no llego al tren, cogemos el siguiente". Tivososkada muy común. Al coger el tren de las 10,30 ya no eran 35 minutos los que tardábamos en llegar a Scheeßel, sino una hora, y cogiendo un par de trenes, cargados de maletas, sacos, tiendas y comida hasta las orejas. Pero bueno, al llegar allí decidimos tomar el camino pijo y coger un taxi hasta el camping... que nos tuvo que dejar a un buen trecho del mismo porque la gran aglomeración de gente ya no dejaba pasar. Total, que descargamos las cosas de nuevo. Y tras andar unas decenas de metros, un grupo de alemanes nos ofrece compartir otro taxi... ¡conducido por un niño! ¿Y eso cómo puede ser? Pues porque había una mafia de taxistas-junior montados en karts a pedales que tiraban de carros donde podías subir todo tu equipaje por 5 euros. Bendita explotación infantil consentida. Seguro que cotizaban a la seguridad social y tenían hasta sindicato.

Llegamos al camping y los demás nos tenían reservado un par de sitios para las tiendas de campaña. A montar la tienda y camino hacia el pueblo a comprar cervezas. El viernes hizo un día maravilloso. Así que pudimos disfrutar de los conciertos de Glasvegas, Jimmy eat world, Portishead, Arcade Fire y The Chemical Brothers. Por la noche, quedaba aún mucha más música por escuchar en una carpa al lado del camping. Así que noche de fiesta non-stop con Bea la fiestera, lo que supuso que aquella 'noche' durmiera un par de horas. El sábado, muerto, pero había que darlo todo. Así que me dirigí a las duchas para recibir la segunda tivoroskada del viaje: alguien me robó la camiseta en las duchas, una maldita camiseta blanca de 2 euros y llena de mierda. Ruines... Además, tras ducharme, colgué la toalla en el techo de los vecinos y comenzó a llover como si no hubiera mañana. Resultado: toalla mojada el resto del finde (podéis verme escurriendo la toalla). Ese sábado escuché los directos de The Sounds, Two Door Cinema, Kasabian (me encantó) y Kaiser Chiefs (me decepcionó). Por la noche, un poquito de carpa y a descansar pronto.

Llega el domingo, y con él 2 tivoroskadas más. La primera, comenzó de buena mañana el diluvio universal, que junto al fuerte viento que soplaba, hacía pensar lo peor... Pero aún así, fuimos a prepararnos para las últimas citas del festival. Por la tarde, nos acercamos Carlos y yo a las duchas, pero al final no pudimos vernos las pichas. ¿Warum? Porque se les ocurrió que era un buen momento para limpiar las duchas, segunda tivoroskada. Yo llevaba un pantalón corto de fútbol y una camiseta de manga corta y nos estaba cayendo encima un diluvio y un frío del horror. Como diría mi madre: "¡Para haber cogido una pulmonía! De verdad, hijo... ¡es que no piensas!" Tras esperar 15 minutos de rigor, nos dijeron que había que esperar otros 10... pero ya estábamos más que duchados del agua que nos cayó encima, así que en la tienda un 'lavado de gato' y para afuera.

Esa lluviosa tarde de conciertos comenzó con un increíble directo de Band of Horses con una gran previa, y me explico. A la izquierda del escenario estaban los servicios. El cámara esa tarde se había tragado un payaso y empezó a enfocar a los tíos que meaban en los urinarios al aire libre. Eso despertó las risas del público. Hasta que enfocó a uno, que parecía tener la vejiga más grande que un camión. Tras unos minutos volvió a enfocarle y ahí seguía, meando... hasta que terminó y se dio la vuelta. Ahí fue cuando todo el público nos crecimos y empezamos a aplaudir y jalearlo. Su cara de poker hasta que se vio en las pantallas no tuvo precio...

Después de Band of Horses, tocaba pasar el resto del día en el escenario verde: Flogging Molly, The Hives, Arctic Monkeys y los putos amos: Foo Fighters. Fueron varias horas de orgasmo ininterrumpido, gritos, saltos, baile del pogo... ¡brutal! Cuando Foo Fighters cerró el Hurricane con Everlong fue una bofetada en la cara, despertar de un sueño del que no quería levantarme jamás. Aunque hubo tiempo para una última tivoroskada, porque cuando todo acabó, tenía la boca más seca que la toalla de un hippie, así que pedí un vaso de agua... ¡con gas! ¡Puajjj! Dos eurazos, ¡toma moreno! Y ahora tirando para la tienda de campaña a soñar con el festival del año que viene (obviamente, me apunto)...


El lunes por la mañana, nos levantamos Carlos y yo a eso de las 8 de la mañana, y tras llenar 2 bolsas de basura hasta los topes (daban 5 euros por bolsa, solo una por persona) nos dirigimos con todo nuestro chotuno hacia el tren, donde esperaban decenas y decenas de personas. Pero tuvimos suerte de que una de las puertas se abriera en nuestras narices y cogimos hasta sitio. De vuelta a casa, charla-resumen del Hurricane, deseos de volver el próximo año y bagaje de daños y pérdidas, por mi parte las zapatillas (no le digáis a mi madre que aún no las he limpiado).

Hasta aquí ha dado de sí mi espectacular finde en el Hurricane Festival que, por supuesto, es mucho más alucinante vivido en directo. Jamás lo olvidaré, ni con la gente que he podido compartirlo. A partir de hoy, semana de despedidas, entre ellas la mía. Así que alguna lagrimita que otra y cervezas, muchas cervezas por favor...

¡Un bratso!
   

viernes, 17 de junio de 2011

The Killer-Cat y un gran Sommerfest para hacer olvidar el E. coli y mi barba

Esta es mi entrada número 35 en 'Erasmuseandoporbremen' y para demostrar que este año me ha hecho madurar y me ha convertido en mejor persona, evitaré las rimas.

Han sido unas semanas duras en las que se ha ensuciado sin prueba alguna el nombre del pepino español, mientras nos colaban el E.coli en otros alimentos. Pero ninguno de nosotros ha sufrido descomposición intestinal hemorrágica alguna. Si acaso, gases. Por cierto, lo voy a dejar caer en este blog, para haceros meditar y crear un productivo debate: creo seriamente que el E. coli puede estar escondido en alguna cueva de Afganistán o en alguna mansión de Pakistán...

Dejando atrás la crisis del pepino, voy a hacer memoria de lo que ha ocurrido estos días. Javi cumplió años, y le preparamos una sorpresa en forma de... ¡secuestro express! Eso es, le vendaron los ojos, le ataron manos y pies, le pusieron música en los oídos y le montaron en un carro. Muy profesional todo. Hasta que le llevaron a la azotea de la residencia, donde aguardábamos todos para hacer una barbacoa. Una vez bebidos y comidos nos fuimos de farra, escalamos árboles y se marcaron unos buenos plankins para la historia. Una noche muy normal, vamos...

Continuamos con otro cumpleaños, el de Constantin, un coleguita alemán. Una gran noche con concierto de 'The Pervert Penguins' incluido, un futbolín, y para terminar la noche cerramos el Lila Eule. A las 5 de la mañana parecían las 11... Increíble. Puedo confirmar y confirmo, que en Alemania ponen las calles antes que en España.

Situaciones curiosas que recuerde... estos días... en el súper, por ejemplo. En el Rewe vi un matrimonio que llevaba un trozo de papel de cocina en la mano y lo fue comparando con todos los rollos de cocina del pasillo. Además, ese mismo día me hice con el último paquete de Chococrispies que había en el supermercado. Hacía tiempo que no me sentía tan afortunado. Por otro lado, hace una semana comencé a ver la serie 'Sobrenatural' por la noche. Bueno, pues para ser una serie, un poquito de respeto sí que da (joder, yo en el primer capítulo me cagué vivo, aunque eso no es muy difícil...). Y da aún más respeto cuando, justo antes de que termine, escuchas cacharros cayendo cuando la casa está sola. Sí, luego pensé que pudo ser Minka, pero mi momento de héroe en plan de '¿hay alguien ahí?' no me lo quita nadie.

Y hablando de Minka, la semana pasada recibí la mejor noticia del año con respecto a esta linda gatita. Ya es todo un hombre. Ha matado un pájaro. Sí, señor. Un buen pajarraco, y después ha jugado con él. Qué sangre fría. Después de 9 meses, todo un parto, por fin mis clases prácticas a base de vuvuzela han dado sus frutos. El tema es que, si un felino caza algo y lo deja en tu puerta, se trata de una señal de amor y respeto hacia tu persona. Aún espero mi pájaro en la puerta de mi habitación antes de irme a Madrid. Y tíos, os he dado una idea cojonuda para el próximo San Valentín, ¿eh?

La última gran fiesta hasta la fecha, fue el Sommerfest de Vorstrasse. Una residencia que trae grupillos alemanes de ska y montan un escenario y hacen que te lo pases en grande, bueno, ellos, la cerveza y estar rodeado de gente increíble. Aquí os dejo un maravilloso vídeo en el que podemos ver a Alberto vestido de Monje con calavera, liándola en el escenario y lanzándose al público, que le pasamos por toda la fiesta.


Por cierto, ¡me he afeitado! Me costó más que a Falete una huelga de hambre, pero lo hice. Y... por lo demás, en estas últimas semanas estoy tratando de despedirme de Bremen como Dios manda. El otro día salí a pasear con la bici (cómo la echaré de menos...), mañana por la mañana me voy a darlo todo al Hurricane Festival, la semana que viene tenemos hoguera de San Juan, despedidas... llega la morriña... 

Antes de irme, he de deciros que el humor alemán no dista mucho del español. Y si no, comprobadlo vosotros mismos en esta foto sacada en el carril bici a la vera del río.

Os dejo con algunas fotillos de Bremen y de estas semanas, porque hoy, la verdad es que no estoy muy sembrado. Espero dejarme la vida (no literalmente, solo la voz) en el Hurricane Festival, y traeros todas las anécdotas posibles para la próxima entrada del blog.

¡Un bratso!